Hace dos semanas me han visto caminar por San Marcos, en búsqueda de comida. Me vieron flaquito y desnutrido y me dieron de comer. El segundo quise regresar, pero no pude porque los perros de alrededor no me dejan entrar al campus. El quinto volví y me encontré nuevamente con esta persona que me dio de comer y tomar.
Estoy muy débil, pero hoy me he sentido mejor después de comer. ¡Pude correr un poco y jugar con quien me alimentó! Cruzo varios puentes y pistas para llegar a la universidad, pero no siempre me dejan comer los otros perros. Me encantaría tener a alguien que me haga cariño. Dicen que soy como un peluche.
¿Sabes quién puede adoptarme y darme cariño para no vivir en la calle? ¡Yo me adapto a todo, soy muy cariñoso y muy fiel! Las personas que me están alimentando ya tienen ocho perros, por eso no puedo ir a vivir con ellos.
Dicen que soy churro y que soy de tamaño mediano. Poco a poco estoy confiando en los humanos, porque antes me daban mucho miedo y corría lejos de ellos, inclusive cuando me daban de comer.
Me entregan vacunado, bañado y perfumado.
¡Gracias por ayudarme a conseguir un lugar donde vivir!
¡Gracias por el tiempo dedicado a la difusión de este mensaje!
CONTACTO: 99311-74-54
¡ADÓPTAME!
¡A veces llego a San Marcos para ver si tengo algo que comer!

